sábado 7 de junio de 2008

A orillas del lago de Como




Las antiguas residencias, la catedral y los cafés de esta región del norte de Italia. Y la famosa mansión de George Clooney.



La brisa suave comienza a hacerse más fuerte, y se anima a desacomodar el cabello. Los ojos, por el fuerte reflejo del sol en el lago, se achinan, y la mirada se centra en la línea que se dibuja entre el azul del lago y el verde de las colinas.En el norte de Italia, el lago de Como es uno de los destinos turísticos más conocidos de la región. Ya Alessandro Manzoni, en el siglo XIX, le dedicó las primeras líneas de su famoso romance I Promessi Sposi a las orillas en forma de "Y", donde se intercalan una intensa vegetación de distintas tonalidades de verdes, vistosos pueblitos y hermosas residencias que impactan por sus parques y jardines. A menos de una hora de Milán, Como es la ciudad más importante del lago, destino incesante de turistas que pueden descubrir a pie casi todos sus atractivos, concentrados en una zona relativamente pequeña.Sus edificios antiguos y muy bien conservados, con paredes de colores cálidos y tejas rojas, rodean la construcción más imponente: la catedral, o duomo. Los trabajos para agrandar la iglesia que ocupaba su lugar llevaron 400 años y, dados los estilos arquitectónicos que se sucedieron entre los siglos XIV y XVIII, combina una fachada románica con decoraciones góticas y una magnífica cúpula barroca.ll Duomo se levanta en una pintoresca piazza, en la que confluyen la elegancia de los negocios y el encanto de los cafecitos que la rodean. Hay que hacer una pausa y saborear un ristretto, aunque indudablemente la experiencia resulta más deliciosa si se prueba la cotizza, una focaccia casera hecha de harina, leche, azúcar y cáscara de limón.Desde la importante rambla que rodea el lago se obtiene una vista de una postal, donde toman protagonismo las colinas, las casitas naranjas, blancas o amarillas, y el agua teñida de verdes y azules. A medida que se avanza, la luz del sol modifica los colores y el paisaje cambia.En los cerros, entre la vegetación y las rocas, un atractivo ineludible: el funicular, que en pocos minutos llega a una altura en la que alcanza con detenerse, guardar silencio y observar.




Al otro lado del lago




A pocos kilómetros de la ciudad, Bellagio, es "la perla del lago". Para llegar es recomendable tomar el camino a Menaggio, en auto o bus, y disfrutar de la belleza que despliega el lago.En Bellagio, entre las residencias antiguas y señoriales que cautivan con su elegancia, destacan Villa Serbelloni, rodeada de un parque de 18 kilómetros, y la neoclásica Villa Melzi, con jardines impecables. La cuidada estética se integra al paisaje y algunos de los dueños de estas mansiones otorgan un destello adicional de glamour. Como George Clooney y su increíble casa, utilizada en la filmación de la película La Nueva Gran Estafa.




por Sandra Lion




Este artìculo fublicado por el diario "Clarìn" en su suplemento "Viajes" el 26/02/2006